Duda ética
Acaba de llegarme uno de esos correos en cadena, los tipicos de pásalo, solo que esta vez lo que incluía la cadena era la foto del Rafita (el asesino, entre otras muchas cosas, de Sandra Palo). Por lo visto, la fiscalía ha prohibido su difusión en los medios audiovisuales y se ha creado una campaña en la red para dar a conocerlo.
Dejando aparte toda consideración legal (aunque no creo que sea un asunto baladí ) me pregunto acerca de la ética de la campaña. Por supuesto que estoy totalmente en contra del mínimo castigo que ha recibido hasta ahora semejante personaje, y teniendo cuenta incluso de que estoy a favor de establecer ciertos registros públicos de delincuentes de un determinado perfil por el bien de la ciudadanía, la duda que me preocupa es la conveniencia de que estas propuestas surgan de una iniciativa popular, sin ningún tipo de control. No puedo evitar el miedo a que todo esto pueda degenerar en una especie de "fuenteovejuna, todos a una" y que, llevado al extremo, se reimplanten los linchamientos populares.
Quizás sea un problema de la Justicia, que no consigue satisfacer las espectativas del ciudadano (aunque otro dia debo hablar tambien del papel enaltecedor de las masas que ejercen algunos programas de televisión-no hace falta dar nombres) y, en ese sentido, puede que sea necesario una reforma acorde a las peticiones populares (del pueblo). Sin embargo, creo que lo que nunca es admisible es que el pueblo soberano, en caliente y resentido, pueda tomar decisiones que corresponden a un juez, por mucho que, a veces, la moral esté con ellos.
Una vez leí una pregunta en la que todavía sigo reflexionando:
Es mejor una justicia dura, en la que todos los culpables sean castigados pero, una vez cada 10 años, se culpe a un inocente, o una justicia permisiva en la que ningun inocente sea culpado pero todos los meses salgan libres 10 culpables?
La respuesta, supongo, depende de la empatía de cada uno.
Comments
En cuanto a tu auto-pregunta, yo soy un firme partidario de la presunción de inocencia y del In dubbio pro reo. Me parece terrible que haya delincuentes y criminales que inflinjan daños injustos a otros particulares, pero yo bajo ningún concepto quiero vivir en un Estado que haga tal cosa, los crímenes me repugnan, pero los crímenes de Estado me repugnan mucho más. Por lo demás, la cuestión es más bien retórica que práctica. Yo creo que es posible tener un sistema lo suficientemente garantista, y además, eficaz para condenar a los delincuentes. No es fácil, y todos sabemos de los fallos de la justicia española, que, desgraciadamente, creo que es la Institución importante que menos ha mejorado en los últimos 30 años de la historia de España. Creo que le hacen falta medios, creo que le hace falta una reforma importante de la Ley de Enjuiciamiento Civil y de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, que están pensadas para la sociedad española del siglo XIX y no para la del siglo XXI, y le hace falta que se luche contra el corporativismo de los jueces, fiscales y secretarios judiciales, porque es vergonzoso que cuando el sistema falla, y, posiblemente, también halla fallos personalísimos de un juez y/o un secretario de juzgado, siempre termine pagando el pato el último mono del juzgado, porque hace falta una cabeza de turco, no vaya a ser que se sancione a un juez. ¡ Hasta ahí podríamos llegar !
ante todo gracias por dejar tu comentario (y por molestarte en leer el texto). Estoy de acuerdo contigo en los problemas de la justicia acerca de la falta de medios y el corporativismo. Creo que un trabajo de responsabilidad como el de juez implica precisamente eso: responsabilidad. Todo alto cargo no debe traer consigo solo prebendas (que las hay) y altos sueldos sino una aceptacion de los propios errores (siempre teniendo en cuenta lo del errare humanum est) hasta sus últimas consecuencias (ya sea en forma pecuniaria-pero una multa imporrtante, proporcional al sueldo- o administrativa-incluyendo la suspensió en el cargo). Eso si, contando primero los profesionales con los medios adecuados (es imprescindible que se usen las nuevas tenologias para cosas como una buena base de datos comun a todos los estamentos de la justicia incuidas las fuerzas del orden).
Tambien tienen que cambiar las leyes, por supuesto, porque yo soy de la opinion de que, por ejemplo, hay menores y menores, y que un tipo capaz de comportarse como este individuo no es precisamente ü chaval atravesando u mal momento" ni "una victima de un entorno defavorecido". Siempre desde la opinión de que la carcel actualmente no sirve para reinsertar y que no se puede meter a un chaval de 14 años en una, creo que se debería de crear una nueva figura de centro para delitos de este tipo y, asegurarnos de que no estamos dejando salir a la calle a un previsible reincidente sin tomar ninguna medida de control. Eso si, las medidas de control deben ser siempre tomadas por una justicia justa e imparcial y no por unos ciudadanos alterados, por mucho derecho que tengan para la indignación y/o el encrispamiento.
Un saludo
Estoy muy de acuerdo en lo último que dices: no se debe legislar a golpe de la emoción de un grupo de personas o aunque sea de un país en pleno, sobre todo en materia penal. Porque si no, cada vez que los medios de comunicación dieran relevancia a un crimen execrable, el populista de turno se apresuraría a elevar las penas por ese crimen en concreto, atendiendo a la vox populi. Y alguna vez he visto pedir aumentos de pena para el delito mediático del momento que hubieran llevado a la paradójica situación de poner más pena a un delito más leve que a uno más grave que no estaba en todos los programas de la tele.
En cuanto a los menores que delinquen, comparto tu preocupación y tus dudas. Tengo una amiga que es educadora en un reformatorio, y algo me cuenta del tema. Y hay menores que creo que, a pesar de su entorno desfavorecido y demás, saben muy bien lo que hacen y los costes y beneficios de cada elección y eligen la alternativa fácil del mismo modo que un adulto. Encontrar la frontera entre cuándo intentar reeducar, cuándo sancionar sin contemplaciones, y cuándo buscar una vía de en medio no es nada fácil, y yo, insisto en que soy el primero en no tenerlo claro.
Sin que sirva de precedente, eso sí, te contaré una anécdota que no debería contar públicamente: hace muchos años, en Madrid, un ex-ministro nos comentaba a un pequeño grupito (cuatro personas) de asistentes a un curso de formación organizado por el PSOE, sentados a una mesa tomando el café tras la comida, que al principio del gobierno del PSOE a partir de 1982, habiamos sido, como diríamos los asturianos, un poco "pininos" en eso de la reinserción: que hay personas que han delinquido y que son reinsertables, pero que el gobierno llegó a darse cuenta de que había gente que, diga la Constitución lo que diga, no es reinsertable porque no les da la real gana de reinsertarse, porque les resulta más provechoso vivir de la delincuencia, y para ellos el riesgo de ser juzgados y condenados ya está descontado en su análisis de costes y beneficios, con lo cual la única política con cierta gente es punitiva.
Pero negaré ser el autor de este comentario, aunque la dirección IP me la haya asignado Telecable a mí por DHCP y conste en los logs ( puedo echarle la culpa a mi abuela, que no está afiliada al PSOE y no la pueden expulsar jejejeje ) Un saludo.
Respecto a esto ultimo, te diré que mi esperiencia personal fue la de vivir algunos años cerca de una casa de acogida de Gijón, donde conocí a varios de los niños que te contaban su historia (y algunas eran, por decir poco, bastante impactantes), y la mayoría eran niños maravillosos a los que su ambiente solo había marcado en el sentido de hacerlos maduros prematuramente; sin embargo, había alguno que...
En fin, que creo que no es solo el ambiente lo que marca a la persona y, además, me alegro de que así sea, pues espero que, como personas, tengamos mayor libertad en nuestras vidas.
Sobre lo de que salga más rentable una clase de vida u otra, allá cada cual con su conciencia. Yo despues de conocer el caso de la vecina de una amiga mia que vivía en Londres, que tenía un montón de hijos porque las ayudas del gobierno hacían que pudiera vivir sin trabajar (sic), ya estoy curada de espantos.
Gracias de nuevo por tus comentaarios y me encantará verte de nuevo por aqui. Por mi parte, ya me pasaré algunas veces "dondesergio".
Chao!
Es que en este domicilio sólo residimos mi abuelo, mi abuela, y yo, y de mi abuelo nadie se va a creer que es el autor del comentario, pues tiene 90 años y no quiere ver delante un ordenador, y teléfono móvil tampoco quiere, si acaso usa el de mi abuela o el mío muy puntualmente ^___^ ( es de los pocos resistentes que conozco sin "telefonino", otros dos que aguantaron hasta hace escasas fechas ya han caído :-) )